Espaguetis al ajillo
Me ha encantado esta receta, sencilla pero efectiva. Con pocos ingredientes disfrutamos del mítico plato italiano Spaghetti Aglio e Olio. También está la versión con peperoncino (guindilla) si os gusta el picante pero simplemente con ajo, quedan muy sabrosos.
2 raciones:
-250 g de espaguetis frescos (los míos de Rana)
-4 ó 5 ajos laminados
-6 cucharadas de aceite de oliva virgen extra
-un cucharón (100 ml) del agua de cocción de los espaguetis
-pimienta negra (opcional)
En una sartén ponemos los ajos y el aceite en frío.
Encendemos el fuego al mínimo y doramos el ajo ligeramente 2 ó 3 minutos, teniendo en cuenta que sigue cocinándose cuando apagamos el fuego y si se quema, amarga.
Reservamos.
Cocemos la pasta el tiempo indicado por el fabricante y, en el último minuto, volvemos a poner la sartén al fuego.
Rescatamos un cucharón del agua de cocción y se lo añadimos a los ajos. Removemos.
Escurrimos los espaguetis y sin enfriar los añadimos a la sartén.
Subimos el fuego y removemos el conjunto un par de minutos. Esto emulsiona el aceite y el almidón del agua, creando una salsa cremosa y brillante que se adhiere a la pasta.
Emplatamos y espolvoreamos con pimienta negra.
Nota: según la ortodoxia culinaria italiana, a esta receta no se le añade queso rallado, aunque muchos restaurantes y hogares sí lo incorporan.
Yo le puse la mezcla 4 quesos de Navidul.






Hola Marian!. La verdad es que es un plato la mar de socorrido y esta bueno.
ResponderEliminarUn fuerte abrazo.
La de veces que habré hecho este plato y ahora hace mucho tiempo que no lo como, me encanta, tan sencillo y rico a la vez y en cuanto al queso rallado a mi no me molesta añadirlo.
ResponderEliminarBesos guapa.
Es curioso cómo con unos simples ajos se obtiene un plato tan rico de pasta, por cierto, a mí también me gusta con queso rallado
ResponderEliminarAbrazos