30 de agosto de 2013

Guirlache de chufas



Seguimos experimentando con la chufa de Alboraia. Es un tubérculo difícil de ablandar, de hecho, buscando información en la red, he encontrado este artículo de lo más interesante, donde nos cuentan que han descubierto un método, un tratamiento químico con sosa, que hace que la chufa tenga textura de legumbre cocida, pero manteniendo su sabor.
De momento, he probado a cocerlas de manera tradicional. Pierden un poco de sabor, por lo que hay que ayudarlas con una pizca de sal y la textura es así, más parecida a las nueces, que a las almendras.



-1/2 kg de chufas remojadas 24 horas
-1/2 kg. de azúcar
-agua
-sal



   Cocemos 40 minutos las chufas a fuego lento con una pizca de sal. Escurrimos y volvemos a meter en la cazuela con el azúcar y 1/2 litro de agua.
   Dejamos que se caramelice a fuego lento, removiendo de vez en cuando. Cuando tome color y el caramelo esté espesando, las extendemos sobre papel de horno y esperamos a que enfríen.
   Una vez sólido el guirlache, podemos guardarlo en bolsas y utilizarlo en pequeñas dosis para decorar un postre o picarlo en el mortero, para espolvorear un plato o para hacer una vinagreta.

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